La que fue parte principal de una de las dos grandes potencias mundiales de la segunda mitad del siglo XX intenta salir de una profunda crisis económica y recuperar su decisivo papel en el plano internacional. Habamos de Rusia, el país más extenso del planeta pues tiene más de17 millones de kilómetros de territorio. Este país que ocupa gran parte de la Europa Oriental y toda el Asia septentrional alberga en su tierra a una población de más de 142 millones de personas. Para ser más exactos en su geografía podríamos decir que se extiende desde el Mar Báltico al oeste hasta el Pacífico al este y su cornisa septentrional limita con el Océano Ártico.
Rusia cuenta con catorce ciudades entre ellas las más importantes como la capital de Moscú, Novosibirsk y San Petesburgo destacando la cantidad inmensa de habitantes y nativos.
En la composición étnica de los más de 144 millones de habitantes de Rusia se observa una notable diversidad, ya que pese a la existencia de una mayoría de origen ruso, conviven más de cien nacionalidades distintas: 57 de ellas con su propio territorio y 95 sin él.
Las comunidades más numerosas son los tártaros y los ucranianos, seguidas de los bielorrusos, alemanes, chuvasios, baskires y judíos. También aparecen otros pueblos que se concentran en territorios muy concretos del país, como los lapones que habitan la Península de Kola, la cual se ubica entre el Mar de Barents y el Mar Blanco y cuya actividad principal es la cría de renos, al igual que los samoyedos que extienden sus dominios hasta el Río Yenisei, el principal río de la zona de Siberia.
Hay ciudades rusas impresionantes y atractivas para toda visita turística, entre ellas les puedo mencionar a la bella ciudad de Vladivostok conocida como la “Gobernante del Este”, una gran ciudad portuaria que está situada cerca de las orillas del mar y está adornada de casas con estilo clásico, su paisajes son similares a una pintura hecha al óleo donde destaca la naturaleza mezclada con la urbanidad de su población.
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