¿Y por dónde empezar? Existe un gran terreno en este planeta llamado Rusia. Lo que antes era la Cortina de Hierro, ahora nos da la bienvenida y nos invita a conocerlo en toda sus dimensión ¿Podremos hacerlo? Creo que sÃ.
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Nuestra ruta empieza desde Europa, cerca al Mar Negro, donde su costa ha generado una playa que ha sido un gran atractivo para los cuatro millones de turistas .Y ese escenario se forma en Soci (o Sochi), que posee lagunas sanatorios y un clima cálido. También es una zona deportiva, no solo por que vio nacer a MarÃa Sharapova, sino que además el año 2014 será sede de los juegos olÃmpicos de invierno.
De allà tendremos que transitar por Krasnodar, y luego hasta Volgorod (antes Stalingrado), donde podemos observar el maravilloso RÃo Volga y las colinas que lo rodean. De allà partiremos hacia Moscú.
Aquà en la capital, nos topamos con la Plaza Roja – que en el ruso antiguo significaba “bonita”, es decir, la plaza bonita.-es la tercera más grande del mundo y es el sitio convergente de toda Rusia. Sus alrededores resumen la historia de este gran paÃs. Vemos el PatÃbulo, el monumento a Minin y Pozharsky, el Mausoleo de Lenin, la GalerÃa Estatal Tretiakov, que es vigilante del arte ruso, y el Kremlin que tantos misterios nos ha escondido.
De allà tomamos camino hacia el norte, donde nos espera San Petersburgo, una ciudad que nos inunda de arte, como la Morada de Dostoyevsky, Iglesia de la Sangre Derramada y el Museo del Hermitage.
Ahora es momento de cruzar los Urales para dirigirnos hacia el Asia . Nuestra ruta es hacia Vologda, Vjatka , para luego atravesar por toda la llanura siberiana. En este trayecto nos detenemos en Irkust, cerca al Lago Baikal, que es unos de las siete ciudades que conserva la herencia rusa. Los Montes Saian, la Plaza KÃrov, donde disfrutamos de sus jardines, y el Palacio del Trabajo son uno de sus atractivos, al igual que el Boulevard de Yuri Gagarin, que fue construido en homenaje a los que descubrieron Siberia.
Estamos a pocos kilómetros de Mongolia y el Lago Baikal, el más profundo del mundo, aparece a nuestra vista. Se puede observar algunas focas, excepto en inverno que se hiela por completo. Atravesando esas aguas nos encontramos con uno de los últimos rincones del LamaÃsmo: Ulan Ude, donde la herencia de los Cosacos se refleja en sus construcciones, de una Rusia que se fue, y que nunca nos cerrara sus brazos.
Fotos: Flickr



